Permíteme presentar un texto muy importante: 2° Corintios 6:14, “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos.” Esa última palabra es la más importante. Obviamente siguiendo este consejo, un cristiano no se casaría con un ateo o un judío o un musulmán, etc. Pero, ¿qué sobre el casamiento interracial? En Deuteronomio 7: 1-6 Dios les dice a los israelitas que destruyan a todos los habitantes de la tierra de Canaán y que no se casen con ellos. La razón dada es que “desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos.” 2° Corintios 6:14 se aplica aquí.