Los siete pecados capitales en la tradición cristiana fueron compilados primero por el Papa Gregorio I alrededor del año 600. Son: orgullo, codicia, lujuria, ira, glotonería, envidia, y pereza. Gregorio también compiló una lista de siete virtudes: fe, esperanza, caridad, justicia, prudencia, temperancia, y fortaleza.
La Escritura validaría todos estos conceptos, pero en ningún lado están registrados en una lista como esta y en ningún lado en la Biblia hay referencia a ellos como los siete pecados capitales o las siete virtudes.