
¿Por qué la tragedia del pecado no terminó con Lucifer? ¿Por qué Dios no lo destruyó antes de que se extendiera su enfermedad del pecado?
Es importante recordar que Lucifer había desafiado la justicia del gobierno de Dios. Lucifer, más tarde llamado Satanás, había dicho mentiras sobre Dios y su carácter. La idea de mentir nunca había pasado por las mentes de los ángeles. No podían comprender por qué dos seres les decían cosas distintas. Naturalmente, no comprendían todo lo que había detrás de los engaños de Lucifer.
Si Dios hubiera destruido a Satanás inmediatamente, los ángeles habrían comenzado a servirle por miedo en lugar de por amor. Esto habría frustrado el propósito mismo que Dios tenía al crear seres con el poder de elegir. Es mucho más difícil elegir libremente si una persona tiene miedo de lo que le sucederá cuando elija. Dios quería que todos sus seres creados le sirvieran por amor y como resultado de su propia elección.
Si Satanás hubiera sido destruido inmediatamente, ¿cómo podría alguien saber realmente que el camino de Dios era el mejor? Los ángeles siempre se habrían preguntado que habría pasado si Lucifer hubiera sobrevivido. Siempre se habrían preguntado si Lucifer realmente tenía razón al decir que Dios era un mentiroso y que intentaba ocultarles algo.
Nadie antes se había atrevido a probar un sistema de gobierno alternativo. Pero, ahora, Dios le dio a Satanás la oportunidad de demostrar su sistema alternativo. Por eso se le dio la oportunidad de presentar su propuesta a Adán y Eva. Desde entonces, este planeta se ha convertido en un campo de pruebas donde el carácter de Satanás y la naturaleza de su reino se contrastan con el carácter de Dios y la naturaleza de su reino. ¿Quién tiene razón? ¿En quién podemos confiar? Éstas son las cuestiones que resolverá la Gran Controversia entre Cristo y Satanás.
Sin embargo, nosotros ya sabemos cómo termina la historia. Al final, Dios será reivindicado como el único verdadero Dios, y el mundo verá que Él siempre ha tenido un sistema de gobierno absolutamente justo y amoroso.
Tan engañador fue Lucifer que, antes de que todo el universo pudiera estar completamente convencido, fue necesario revelar por completo la naturaleza de su sistema alternativo. Ha llevado tiempo que todos comprendieran realmente lo desastroso que es el plan de Satanás. Pero finalmente, todos verán que “la paga del pecado es muerte” y que “la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Romanos 6:23).
En ese momento, todos los seres del universo entero estará de acuerdo con la declaración:
“¡Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso! ¡Justos y verdaderos son tus caminos, Rey de las naciones! ¿Quién no te temerá, Señor? ¿Quién no glorificará tu nombre? ¡Sólo tú eres santo! Por eso todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado” (Apocalipsis 15:3, 4).
Una vez que todos comprendan la naturaleza mortal del pecado y la naturaleza destructiva de la filosofía de Satanás, Dios podrá finalmente destruir a Satanás y el pecado. Tendrá que destruir también a aquellos que se resisten obstinadamente su gracia y se aferran al reino alternativo de Satanás.
Dios es tan ansioso por resolver el problema del pecado y sufrimiento como nosotros por que lo haga. Pero está esperando el momento en que pueda hacerlo de forma definitiva, preservando nuestro libre albedrío y evitando que el mal vuelva a aparecer. Dios no puede arriesgarse a que alguien vuelva a elegir el egoísmo en lugar del amor. Permite que todo el universo y todos sus habitantes vean que no vale la pena elegir a Satanás y su reino del mal. Una vez que Satanás llegue finalmente a su fin, nadie volverá a ser engañado sobre quién es el verdadero Dios bueno y justo de todo tiempo y espacio. Dios, el Todopoderoso, es Él.