La torre de Babel se construyó en la llanura de Sinar poco después del diluvio de Noé. La Torre se construyó con ladrillos cocidos al fuego (Génesis 11:3). El propósito de los constructores era hacerse famosos creando una ciudad con una torre que llegara hasta el cielo y protegerse de otro gran diluvio.
En pocas palabras, “babel” significa confusión. So lo analizamos más detenidamente, vemos que la palabra “babel” o “babilonia” (בָּבֶל) significa confusión debido a la mezcla, y deriva de la palabra hebrea, balal, que significa mezclar o confundir. El nombre Torre de Babel es apropiado ya que Dios acabó confundiendo el idioma de los constructores para que no pudieran entenderse entre sí.
La torre de Babel se encontraba en la llanura de Sinar, probablemente en actual Irak. En hebreo, Sinar significa “país de dos ríos”, en referencia a los ríos Tigris y Éufrates que atraviesan Irak.
Génesis 10:8-10 nos da información sobre la tierra de Sinar y dice que Nimrod era “un vigoroso cazador delante del Señor. Las ciudades principales de su reino fueron Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar.”
Sabemos que Nimrod conquistó la ciudad de Babel, por lo que es posible que también fuera él quien construyó la Torre de Babel. Sin embargo, la Biblia no nos dice quien la construyó. La tradición judía afirma que Nimrod y sus funcionarios fueron los impulsores de la torre. Y es posible que su gobierno fuera responsable de la planificación, la obtención de recursos y, finalmente, la construcción de la Torre de Babel, pero no podemos afirmarlo con certeza.
La Biblia dice en Génesis 11:3, “Y se dijeron uno a otros: ‘Vamos a hacer ladrillos y a cocerlos en el fuego.’ Y los ladrillos les sirvieron como piedras, y el asfalto les sirvió de mezcla.” Analicemos las palabras ‘ladrillo’ y ‘asfalto’. Quizás te haya sorprendido encontrar la palabra asfalto en la Biblia. Esta palabra se transcribe como chermar y significa betún o asfalto.
El betún es una sustancia viscosa compuesta de hidrocarburos que se filtra naturalmente desde la tierra. Históricamente se mezclaba el betún con otros materiales y se utilizaba como cemento en la construcción de estructuras.
La palabra ‘ladrillos’ en Génesis 11:3 proviene de la palabra lebenah lo cual significa ladrillos o tejas cocidas. Es la misma palabra que se utiliza en el libro de Éxodo para describir los ladrillos que los esclavos hebreos fabricaban para los egipcios. La palabra lebenah también podría hacer referencia a una arcilla blanca o calcárea con la que se fabricaban los ladrillos.

Hoy en día, no se dispone una descripción completa de la Torre de Babel. No sabemos cómo era su aspecto, ni su altura, longitud o anchura. Sin embargo, podemos obtener algunas pistas sobre su apariencia a partir de la información que proporciona la Biblia.
En primer lugar, probablemente se trataba de una estructura masiva en la base, ya que se suponía que la parte superior de la torre llegaba hasta los cielos. No sabemos qué altura tenía la estructura antes de que Dios interviniera, pero es muy probable que se pudiera verse desde kilómetros de distancia.
El ladrillo utilizado para construir la torre puede haber sido blanco o de color arcilla calcárea, según el significado de la palabra hebrea lebenah que se traduce como ladrillo. El material empleado para cementar o unir los ladrillos probablemente era de color oscuro, ya que se derivaba del betún, un material vagamente relacionado con el asfalto actual.
La torre se construyó después del diluvio de Noé y antes de la época de Abraham. La narración bíblica de Babel en Génesis 11 sigue a las genealogías de Noé y precede a la historia de Abraham en el capítulo 12 de Génesis.
Según Génesis 11:7 y 8, Dios hizo que los humanos dejaran de construir la Torre de Babel porque confundió su lenguaje, lo que provocó que se dispersaran por la faz de la tierra.
La Biblia no dice nada más sobre la Torre de Babel y su destrucción, sin embargo, varios historiadores antiguos registran la tradición de que Dios destruyó a la torre con un gran viento.
La historia de la Torre de Babel muestra la falta de confianza en Dios por parte de los mismos seres humanos que Él creó. Dios prometió que nunca más habría otro diluvio que cubriera toda la faz de la tierra. Incluso les dio a los humanos un arcoíris cada vez que llovía para recordarles su promesa. Sin embargo, en su autosuficiencia y obstinación, aquellos que no confiaban en Dios construyeron la Torre de Babel para protegerse.
Quizás haya algo en tu vida en lo que estás insistiendo obstinadamente y luchando por completar, a pesar de que Dios ya ha provisto en esa área de tu vida. Entrega tu voluntad a Dios y confía en que Él proveerá todas tus necesidades.
O tal vez sientes que la comunicación con tu familia, pareja, compañeros de trabajo o amigos se está deteriorando, y necesitas la ayuda de Dios para poner orden en la confusión. Dios está cerca. Él está dispuesto, listo y capacitado para ayudarte en cualquier momento de necesidad. ¿Por qué no le pides hoy que te ayude en las situaciones que estás enfrentando?